Ingredientes:

  • Trozos  de bonito
  • Tomate frito

Elaboración:

El bonito es uno de los pescados más apreciado por mi familia, tan es así que, al menos por mi parte, no tiraría ni las espinas. Éste que os traigo hoy, es un plato de aprovechamiento, que no tiene misterio alguno para prepararlo y que todos habréis hecho en alguna ocasión con otras partes del bonito y un poco de tomate.

En este caso procede de la parte alta del animal que comprendía la cabeza, el cogote y un trozo del que sacamos dos rajas abiertas, un apaño más que bueno para una familia de dos que somos en estos momentos. Una vez bien apañado y con un estupendo trabajo por parte de mi pescadera, Gracias, puse a cocer, para hacer un caldo, la cabeza y todos los "huesos", creía yo, del pescado en cuestión, (no más de 15 minutos de cocción una vez que rompe a hervir). Pasado este tiempo y previo enfriamiento posterior, viendo lo que se me ofrecía para aprovechar, unas migajas para un arroz, o empanadillas, o vaya usted a saber qué. Pues sorpresa, no sé si por despiste o porque se vendía así la pieza, me llevé un trozo razonable de la parte de la ventresca, y bien desmigado sin dejar una espina, que además la ventresca no tiene, el resultado fue el de la foto, con un poco de tomate que tenía de un pisto y unos huevos fritos, segundo plato para dos de chuparse los dedos.

La foto corresponde a su proceso de calentamiento al vapor de un caldo de jamón que estaba preparando en ese momento, pues como el pescado ya había cocido, no quise someterlo de nuevo a ese proceso para que no se secara.

Aprovechamiento total, caldo de pescado, restos de pescado, tomate y energía ( la que no empleé, al  aprovechar el calor de otro caldo en ejecución).

Pues me quedé tan contenta y con la satisfacción del deber cumplido.

Sugerencias:

¿Os parecen pocas las de más arriba?