Croquetas de pollo con salsa Aurora

Digamos que las croquetas son una constante en mi congelador y, como no, en la mesa familiar. Todos sabemos que con la bechamel podemos hacer muy variadas combinaciones, una de ellas es la salsa aurora, bechamel y salsa de tomate juntas, una mezcla deliciosa que así, sin más, acompañando a unos huevos cocidos nos soluciona un día vago. Pero hoy vamos a llegar un poco más lejos y vamos a preparar unas croquetas, en este caso de pollo, pero pueden ser de cualquier otro relleno que os guste. 

Ingredientes para ½ pechuga:

  • ½ pechuga muy bien picada.
  • Aceite y mantequilla a partes iguales, unos 50 grs., de cada uno.
  • ½ cebolla no muy grande partida muy menuda
  • 3 cucharadas soperas de harina
  • Salsa de tomate
  • ½ litro de leche ½ litro de caldo de pollo muy concentrado, o más leche y una pastilla desmenuzada.
  • 1 huevo cocido, opcional, pero tiene su encanto.
  • Aceite, sal, y una ralladura de nuez moscada

Manos a la obra:

La pechuga ya está cocida, procedía de un cocido de días anteriores y no era cuestión de tirarla. Pero si en vuestro caso no es así, desmenuzadla bien y pasadla por la sartén, no demasiado tiempo, pero sí el suficiente para que no esté cruda. Reservar.

Ponemos en la sartén el aceite y la mantequilla a partes iguales, a fuego medio para que la mantequilla no se queme, incorporamos la cebolla muy picada y dejamos que se poche muy lentamente, hasta que esté completamente transparente.

Añadimos la harina y dejamos que se fría, a continuación vamos añadiendo la leche muy poco a poco y sin dejar de mezclar, hasta conseguir una especie de natillas espesitas, esa es nuestra bechamel, pero vamos a por la salsa Aurora.

En la misma bechamel, vamos añadiendo salsa de tomate hasta conseguir un bonito col rojizo, como el de la Aurora cuando tiende su manto, o el de una puesta de sol, los nombres nunca son porque sí.

Es el momento de añadir el huevo cocido y el pollo ambos bien picados, y de sazonar con nuez moscada, un poco de curri y que no se os olvide la sal, que a mí ya se me olvidaba.

Ponemos nuestra masa para croquetas en un recipiente y la dejamos reposando dos o tres horas, si es de un día para otro mejor.

El siguiente paso es el que seguimos con cualquier tipo de croqueta, las damos forma y las rebozamos en pan rallado, huevo batido y pan rallado. Ya solo queda freír en abundante aceite bien caliente y disfrutar.

Sugerencias útiles:

Calentar mantequilla es un arte, porque no hay que pasarse ni no llegar, eso sólo lo consiguen los franceses, que después de pasar la misma por la sartén, la dejan con un color ligeramente tostado, y un delicioso sabor a avellana. Para eso hay que practicar.