POLLO CON ALMEJAS

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El pollo es una de las comidas mas socorridas en casi todas las familias, aunque sean estos pollos de plástico a los que estamos acostumbrados en estos momentos, con un poco de imaginación y buena mano podemos conseguir más de lo que esperamos, porque el pollo admite casi cualquier guiso que queramos hacer, si lo podemos incorporar a un arroz, mezclarlo con rape, congrio, almejas, gambas, etc., y está tan rico, si no tenemos alguno de esos ingredientes y se los quitamos, no tiene por qué desmerecer en nada. Con ese pensamiento llegué a este plato en un día de escasez y gran nevada, que para nada apetecía salir a la calle de compras.

Este 2021 parece que ha venido cargado de sorpresas.

Ingredientes para 4 personas: 

1 pollo cortado en trozos 

1 malla de almejas

1 cebolla mediana

2 ajos, un manojito de perejil

1 chorrito de cerveza o vino blanco

Caldo de pescado suave o de pollo(no utilizar hasta ver si hace falta, queremos una salsa ligada).

Aceite, sal y pimienta recién molida 


Elaboración:

Lo primero limpiamos las almejas frotando unas con otras debajo del grifo, cuando el agua sale limpia las pasamos a un bol y las cubrimos con agua fría y abundante sal gorda, las dejamos un par de horas hasta que suelten la tierra.

El pollo que ya está troceado, si tiene piel lo chamuscamos un poco para eliminar cualquier pelillo que pueda tener, lo salpimentamos y reservamos.

Ponemos una sartén o paellera al fuego y echamos los trozos de pollo, que vamos dorando y sacando del fuego según vayan estando, no hace falta pasarlos demasiado, acabarán de hacerse con las almejas.

En el mismo aceite de freír el pollo pochamos la cebolla, y añadimos el ajo y perejil machacados y diluidos en un poco de cerveza, a continuación incorporamos el pollo y las almejas, dejamos cocer todo junto hasta que las almejas estén abiertas.

Las almejas sueltan agua y, lo más probable es que no haya que añadir caldo, pero si lo hacemos que sea con precaución, pues la salsa con la abundante cebolla que hemos puesto nos quedará perfectamente ligada.

Si no fuera así, algo ha fallado, debemos proceder a ligarla, nada de harina, una cucharada de pan rallado o la misma cantidad de almendra molida, la disolvemos bien en el guiso y ya está.

Sugerencias útiles:

El motivo de no echar harina de trigo, es porque al no poder freírla sabría a crudo, aunque cueza con el guiso.

Cuidado con el pan rallado o la harina de almendras, echadlo poco a poco y vigilad para que no espese demasiado.

Hay veces que hacemos comida demás y no sabemos que hacer con los restos. Pues yo os digo que hay que estar preparados para cuando esta ocasión se nos presente, con la que está cayendo, no podemos permitirnos desperdiciar ni una miga de pan, con esto no vamos a solucionar el hambre en el mundo, pero si podremos gastar menos de nuestro pecunio, seguro que lo conseguimos.        

Receta para tres personas:

En este caso tenía también un poco de gallina que me había sobrado de un cocido, total que restos de pollo asado más pechuga de gallina, mirad lo que conseguí.

  • 6 huevos cocidos
  • Restos de pollo y gallina
  • mayonesa y mostaza en la proporción que más os guste
  • unas hojas de lechuga picadas en juliana
  • 1 o 2 tomates pelados, depende del tamaño

Elaboración:

Cocemos los huevos, no más de 10 minutos a contar desde el momento que empiecen a hervir. Pasado este tiempo los refrescamos, pelamos y partimos en mitades, los dejamos con su yema.

Picamos muy menudos el pollo y la gallina. Los reservamos.

Picamos la lechuga en juliana y si os gusta la cebolla cruda podéis añadirla, (no es éste mi caso)

En un bol ponemos una cantidad razonable de salsa mayonesa (en este caso industrial) y la cantidad de mostaza que nos guste. Si no gusta la mostaza podéis poner ketchup o sólo mayonesa. Mezclamos bien las salsas con la carne y la lechuga. Ya lo podríamos comer así, pero a mi me gusta complicarme la vida.

 Con ayuda de una cuchara vamos poniendo una cantidad razonable del relleno en cada medio huevo y si lo conseguimos les damos un poco de forma.

Los vamos colocando en una fuente que hemos adornado con unos tomates pelados, para dar un poco de color al plato, y echamos sobre los huevos un poco de salsa mayonesa. 

Fin de la receta. Facil ¿no?