Costillas de ibérico a la cerveza
Del cerdo hasta los andares, reza un viejo proverbio bellotero (extremeño) y si es ibérico para que os voy a contar, su fama le precede, pero se puede hacer igual con cerdo duroc o simplemente un cerdo blanco. La diferencia entre unas razas y otras, además de en el precio, va en la calidad de la carne y el origen del animal; así el cerdo ibérico es de España y Portugal, el duroc es una raza américana con bastantes buenos resultados en la cocina y en las chacinas y jamones del mismo y, finalmente el cerdo blanco es europeo, de distintas razas, bastante más seco a la hora de guisarlo. Pero los tres son perfectamente comestibles, y a la hora de comprarlos solo debemos mirar nuestrois bolsillos, y como las amas de casa tenemos recursos para todo, los tres van a resultar riquísimos a la hora de ponerlos en el plato
Una última cosita, cuidado con el mito de la pata negra, que muchos listillos han aprendido a pintar las pezuñas de los que no las tienen de ese color. No se os olvide que estamos en el país del lazarillo.

Ingredientes para 4 personas:
- 1 costillar de cerdo. Dependiendo del primer plato, podéis contar las costillas y comprar aquellas que se vaya a comer cada uno.
- 1 cerveza negra o rubia, a vuestro gusto, podés sustituirla por 1 vaso de vino El Gusto.
- Aceite de oliva virgen extra,
- Mezcla de especias a vuestro gusto. En mi caso y como no debo tomar sal, la sustituyo por las que sean más sabrosas, en este caso puse un chimichurri argentino.
- Para la guarnición, si os decidis por unos pimientos, podéis hacerlos al mismo tiempo que la carne y todo sabe a todo. Muy rico.
Elaboración:
En un bol, donde quepan todas las costillas, echamos un chorro de aceite (dos o tres cucharadas) y el vino o la verveza elegidos, a continuación las especias y removeis todo bien para que se mezcle. Dejadlo en esta mezcla un mínimo de 30 minutos, si es posible más, mejor.
La air frayer no es necesario precalentarla, al menos yo no lo suelo hacer, pero si alguno de vosotros tenéis costumbre de precalentar, pues adelante.
Una vez pasados los 30 minutos, sacamos las costillas del bol y procedemos a colocarlas en la cubeta de la freidora, y al lado los pimientos, que pueden ser italianos de los más pequeños, o si preferís la incertidumbre de ¿picaran, no picaran? pues unos pimientitos del padrón que, unos pican y otros no.
En mi freidora el icono de la carne marca 180º y así es como lo pongo, y de 10 en 10 minutos, así controlo cuando están hechos los pimientos y voy dando vueltas a la carne, añadiendo el jugo poco a poco, con 25 minutos en total tendrá suficiente para estar en su punto, aunque podéis ampliar el tiempo que creáis necesario.
Yo he puesto las costillas en un trozo, me parecía mejor para hacer una foto, pero las podéis poner troceadas y los pimientos al lado, teniendo en cuenta los tiempos, los pimientos siempre necesitarán menos minutos que la carne no olvidéis poner sal a los mismos.
El líquido que ha quedado en el bol, nos servirá para ir rociando la carne con el mismo poco a poco y conseguiremos una rica salsa.
Sugerencias útiles:
Muy pocas, yo diría que casi ninguna, salvo prestar atención a los tiempos de cocción si no sois muy expertos en el manejo del aparato.
Con una salsa muy picantita, las costillas de una en una, y una cerveza helada este es un aperitivo perfecto.
Si las costilla os gustan tan tiernas que se despeguen del hueso, y no queréis emplear demasiado tiempo de freidora, ponerlas 10 minutos en la olla exprés y a continuación, el resto de la receta igual.
Pues nada más, ahora toca disfrutar.
