Salsa boloñesa

Esta receta que paso, cuando éramos pequeños, mi madre nos la ponía como un plato único, con un huevo frito encima, Santi y yo, éramos muy latosos comiendo y mi madre cuando descubría algo que la funcionaba con nosotros no se lo pensaba dos veces.

Yo he crecido sin saber qué era este plato tan rico, hasta que me hice mayor y en un restaurante autoservicio que se llamaba Topics, en Madrid, allá por los sesenta, me lo encontré con unos macarrones y se acabó la ignorancia.

Ingredientes para 4 personas:

  • 400 grs. de carne picada una sola vez, mitad cerdo y mitad ternera
  • 8oo grs. de tomates de rama o canarios
  • 1 zanahoria, ¼ de pimiento rojo
  • ½ cebolla bien picada, 2 ajos y 1 ramita de perejil
  • 1 cucharada de hojas de albahaca bien picadas
  • 1 vaso de vino blanco o tinto, depende de cómo quieras la salsa
  • Aceite de oliva, sal y pimienta de molinillo.

Elaboración:

Picamos la zanahoria en trozos muy finos (hacemos primero tiritas y luego dados). Picamos de la misma forma el pimiento rojo y hacemos lo mismo con la cebolla

Ponemos una cazuela al fuego con un fondo de aceite y antes de que humee, vamos echando las verduras por el mismo orden de picado (siempre las más duras primero)

Dejamos que vayan pochando bien y lentamente, cuando veamos que han bajado suficiente, echamos el tomate, pelado y bien picadito (si os gusta lo podéis pasar por la minipimer). Lo dejamos que siga pochando.

En un mortero machacamos los ajos y el perejil, lo mezclamos con el vino y en el momento que el tomate haya consumido su jugo lo incorporamos a la cazuela, dejamos que siga cociendo y evapore el alcohol.

A continuación aliñamos la carne con sal y pimienta, la separamos un poco con las manos y la añadimos a la cazuela, que habremos subido el fuego, dejamos que la carne se mezcle bien con el resto de los elementos, pero sería un error dejar que cociera demasiado y se nos resecara, por lo que en el momento que la probemos y no tenga sabor a crudo, fuera del fuego, tapamos la cazuela y la dejamos reposar.

Probamos el guiso y si es necesario rectificamos de sal.

Ya tenemos nuestra salsa boloñesa, que la podremos utilizar con un plato de pasta, hacer unos canelones, lasaña, o simplemente como mi madre nos la ponía, con unos huevos fritos y a correr que la calle es ancha.

Sugerencias útiles:

Mi madre siempre empleaba tomate de bote, yo también lo he hecho alguna vez, sale igual de rica.

Lo que no deben emplearse son tomates de ensalada.

Y por supuesto el pochado, bien pochado, que nada quede crudo.