Estofado de carne de aprovechamiento
Son tantos los cocidos o los caldos que preparo a lo largo del invierno, que ya con los restos me canso de hacer ropa vieja, croquetas, empanadillas, etc., también mi chico se cansaría de comerlo, si se los pusiera todos los días, aunque él es más bueno que el pan y casi nunca protesta; este estofado procede de un caldo de huesos, al que me gusta echar un poco de morcillo, el cual cuezo un poco menos que si lo fuéramos a comerel así la carne tiene la oportunidad de cocer un poco en su nueva preparación para que se unifiquen los sabores.

Ingredientes:
- La carne sobrante del cocido.
- 1 o 2 tazas de caldo de carne.
- 1/2 cebolla.
- 2 dientes de ajos.
- 1/4 de pimiento rojo.
- 1/4 de pimiento verde.
- 1 tomate mediano pelado
- 1 zanahoria.
- 2 patatas medianas.
- Aceite de oliva, pimienta negra recién molida y sal.
Elaboración:
Partimos en trozos a nuestro gusto todas las verduras, incluidas las patatas.
Partimos también a nuestro gusto los trozos de carne que ya están cocidos.
Ponemos en el fuego una cazuela con un fondo de aceite, no demasiado.
Un momento antes de que el aceite humee, incorporamos a la cazuela todas las verduras y las rehogamos a fuego medio bajo, aproximadamente 10/15 minutos, pasado el tiempo añadimos medio vasito de vino y dejamos que evapore el alcohol.
Añadimos las tazas de caldo de carne que previamente hemos calentrado y dejamos hervir.
Incorporamos la carne troceada que, como ya está cocida, solo necesitará cocer ocho o diez minutos, justo hasta que se cuezan las patatas con el resto de ingredientes para mezclar los sabores. Rectificamos de sal y pimienta si fuera necesario.
Lo retiramos del fuego y dejamos reposar unos minutos hasta el momento de llevarlo a la mesa.
Si os gusta, a nosotros nos gusta siempre, podéis poner unos huevos cocidos pueden ser un adorno o para ampliar el plato.
Sugerencias útiles:
Este es un plato de aprovechamiento, al que no se le puede pedir más de lo que véis, pero nos ha servido para una comida, que en estos tiempos que corren hay que aprovechar.
Controlar bien el punto de cocción de la carne.
Mientras escribo esto, se me está representando el mismo plato pero con arroz o con un poco de pasta, en la cocina la imaginación nunca sobra.
