Langostinos fritos con ajo y guindilla
Cuando parece que ya lo tienes todo hecho en la cocina te enfrentas al mas común de los mariscos navideños, los langostinos, y como dicen mis hijas: si la mayoría de los mortales, en determinadas circunstancias los compran cocidos, mi madre se busca una tercera via para complicarse la vida.
Así son las cosas y ya no tienen remedio, yo os paso la receta por si querésis innovar pero, ni se os ocurra pasar la vista por San Google para comprobar su originalidad, porque os llevaréis una gran decepción al ratificar que todo estaba inventado, salvo alguna variación de la cocinillas. No hay nada nuevo bajo el sol.

Ingredientes para un aperitivo:
- 1/2 kilo de langostinos.
- 2 o 3 ajos dependiendo del tamaño.
- 1 o 2 guindillas de cayena.
- 1 lim´on zumo y ralladura.
- 1 vasito de vino de Jerez.
- 1 cucharadita de ajo molido.
- 1 cucharadita de cebolla molida.
- Sal gorda.
- 1 cucharada de vinagre de Jerez.
- 1 vaso de aceite, suficiente para cubrir los langostinos.
Elaboración:
Supongo que los langostinos están bien descongelados y libres de agua, cumplidas estas premisas, damos el siguiente paso, sazonamos los langostinos con sal gorda a nuestro gusto, una cucharadita de ajo molido, 1 cucharadita de cebolla molida, pimienta recién molida, todo esto mezclados con el zumo de limón y el vinagre. Revolvemos bien y dejamos que macere durante media hora, si se puede más mucho mejor.
Pasado el tiempo de maceración, sacamos loos langostinos a un plato y los reservamos, reservamos también, pero a parte, el liquido de la maceración.
Ponemos una sartén al fuego con aceite suficiente para la fritura, pelamos y partimos el resto de los ajos a nuestro gusto, los freímos en el aceite bien caliente junto con la cayena, procurando que no se quemen, una vez dorados los sacamos del aceite y reservamos.
En el mismo haceite freímos los langostinos, todos de una vez o en dos veces si fuera neceario; dejamos que se frían bien hasta que notemos las cáscaras cuscurritas sin que llegue a secarse la carne de los mismos. Añadimos el jugo de la maceración, todo o una parte, a nuestro gusto, damos unad vuerltas por la sartén para que se mezclen los sabores.
Los sacamos a una fuente de servir y rociamos con toda o una parte de la salsa que haya resultado, así como los ajos fritos.
Sugerencias útiles:
Por descontado que las especias, el picante, etc., son a gusto del consumidor, podemos ir probando hasta conseguir nuestro sabor.
Esto mismo podemos hacerlo con gambas, gambones, o cualquier otro marisco.
ESTO VA A: PARA PICAR
