Tomate y algo más
Hace algún tiempo que os tengo abandonados, mis queridos vagonetos, pero ya estoy aquí, tan pesada como siempre, para repetiros una vez más, que las comidas procesadas son ricas y no matan de un día para otro, pero no debemos abusar de las mismas, y hay tantas en los lineales de los supermercados que, hasta a los que no tenemos pereza de entrar en la cocina se nos hace cuesta arriba no caer en la tentación. Pero ya sabéis, esos pequeños vicios, sólo para de vez en cuando; mientras tanto aquí os traigo una sencilla ensalada de tomate bien cargadita de vitaminas y las proteínas del queso, con un poco de pan una cena completa y ligera.
Y si os reunís con amigos, este puede ser uno de vuestros platos estrella.

Ingredientes:
- 1 tomate o los que os parezcan, dependerá del número de comensales.
- 1 o dos pepinos, pequeños a ser posible y duritos.
- 1 bola de burrata, también puede ser de mozzarella.
- Aceite de oliva virgen extra, un poco de albahaca, si la tenéis fresca mejor, sal y un poco de pimienta recién molida.
Elaboración:
Lavamos los tomates y los partimos en rodajas muy finas, los ponemos en un colador para que escurran una parte del agua.
Lavamos y pelamos los pepinos, los podemos partir de la forma que más nos gusten y los reservamos.
Ponemos en el centro de una fuente o un plato grande la burrata, y a su alrededor colocamos los pepinos y los tomates a nuestro gusto.
Y si a mí se me olvidaron colocar los huevos de codorniz, no quiere decir que todos seamos igual de despistados, hacedles un hueco y colocarlos, partidos o enteros. Si se os olvidan, pues un platito y que cada cual se pele el suyo.
Sugerencias útiles:
Esta ensalada admite algunos ingredientes más, como casi todas la ensaladas, unas anchoas, un poco de ventresca, unos picatostes...