Calamares rebozados

¡¡Marchando una de calamares!! Sonido habitual de muchos bares de mi pueblo. Y es que parece que los calamares se pescan en el Manzanares, por la gran tradición y lo bien que saben prepararlos mis paisanos. No hay tasca en la que no haya unos riquísimos calamares, así en anillitas, con poquita harina, bien frititos, tiernos.....En plato o en bocata, que eso da lo mismo. 

Calamares Rebozados
Calamares Rebozados

Ingredientes para un aperitivo:

  • 1 calamar grande
  • Harina
  • Aceite y sal 

Elaboración:

Los calamares también se congelan por lo que ya todos sabéis.

Lo primero primerísimo, limpiar bien el calamar, por fuera quitamos la piel y lo dejamos "blanco como un calamar", y por dentro dándole la vuelta como si de un calcetín se tratara para quitarle la telilla, tipo baba, que tiene en su interior, desechando todas la partes que no sean comestibles. Le volvemos a dar la vuelta y lo lavamos bien debajo del grifo.

Lo cortamos en anillas de un tamaño similar y lo dejamos escurriendo sobre un papel absorbente, con ayuda de otro papel seco acabamos de quitar la humedad aunque no del todo, pues necesitamos que la harina se pegue a nuestras anillas, echamos sal a nuestro gusto. Hay quien dice que los calamares no la necesitan ¿?, yo si se la pongo.

A continuación los rebozamos en harina, pero sacudimos el exceso que puedan tener y esperamos a que el aceite esté caliente.

En una sartén honda, ponemos  aceite abundante a una temperatura media alta y los vamos friendo de pocos en pocos, con dos minutos de fritura será suficiente para tener unos calamares riquísimos (en este caso una freidora es una buena cosa a 170º).

Los ponemos de nuevo en papel absorbente, en esta ocasión para eliminar el exceso de grasa y, servirlos en plato o en bocata, eso ya será cosa nuestra.

Y cuidado con los despistes que yo invité en mi casa a bocata de calamares, y no tenía ni una miga de pan, los comimos con picos y regañás, estaban buenos pero no era eso. Claro que al día siguiente me encontré con que en la panadería me estaban esperando 6 magníficas chapatitas que me había dejado sobre el mostrador. Pan tostado para toda la semana.

Sugerencias útiles:

Aunque parezca mentira, para hacerlos fritos son mejores cuanto más grandes.

Hay quien para ablandarlos los mete una noche en leche, yo nunca lo he hecho pero ahí queda para por si acaso.

Estos son unos calamares rebozados, ni en témpura, ni a la romana, ni orly, SOLO REBOZADOS en harina.  

Chipirones a la plancha con perejil y limón

...Y seguimos con los chipirones australes, la verdad es que están ricos, ya nos los venden limpios, o casi, y su precio es bastante razonable, pues a la cesta con ellos. Se prestan a cualquier preparación, aunque yo he tomado la costumbre de hacerlos lo más fácil y rápidos posible y casi siempre los utiliuzo como aperitivo.

Chipirones a la plancha con perejil y limón
Chipirones a la plancha con perejil y limón

Ingredientes para los que se ven en la fuente:

  • 1 bandeja de chipirones.
  • 1 vaso de aceite de oliva virgen extra.
  • un poco de perejil, 1 ajo, sal y el zumo de un limón

Elaboración:

No necesitan ninguna limpieza, si acaso secarlos bien para que lleguen a la plancha en su punto. Pero como siempre hay excepciones, los chipirones no se iban a escapar, y a esta cocinillas le gusta darles una última lavadita ¿? Los volvemos literalmente del revés y con ayuda de un papel de cocina limpiamos la parte del cuerpo que aún conserva una telilla viscosa, una vez quitado eso, algunos nos quedamos más agusto, los lavamos y secamos con ayuda de un paño o papel de cocina y ahora sí, listos para la plancha.

Preparamos un majado con un poco de perejil, ajo, aceite de oliva, una pizca de sal gorda y el zumo de un limón, todo esto bien machacado en el mortero.

Ponemos la plancha muy caliente, también puede ser una sartén, pincelamos con un poco de aceite, repartimos por la superficie de la misma un poco de sal gorda, de la de cocinar, y encima vamos colocando los chipirones con sus patitas y aletas, y un poco del majado de perejil, dos o tres minutos por cada lado y listos.

Los sacamos a una fuente de servir, rociamos con parte del majado, que posiblemente hayamos tenido que aclarar un poco más con limón y bien calentitos a la mesa.

Sugerencia útiles:

Esto es tan sencillo como el mecanismo de un chupete, de modo que sugerencias poquitas, si acaso cambiar el limón por vinagre, no ser´a lo mismo, pero se puede hacer.

Chipirones australes a la plancha y su tinta.

No sé si estos chipirones son australes o no, pero eso ponía en el paquete, tenían una pinta inmejorable, y su precio más que razonable, ante una situación así, mi madre siempre me hubiera dicho que a la cesta con ellos.

Todos sabemos que no hay diferencia alguna entre el chipirón y el calamar, ambos son bichos que andan de cabeza (así es como vamos muchos), uno es más pequeño y otro más grande, el chipirón más caro y el calamar más barato, aunque ésto último y en los últimos tiempos, no es una regla fija. Lo que sí es una regla fija es que el chipirón es mucho más tierno que el calamar. Tomad nota los que tengáis algún problema con esto, su carne es más fina y su sabor delicioso.

Chipirones australes a la plancha y su tinta
Chipirones australes a la plancha y su tinta

Ingredientes para un aperitivo:

  • 1 paquete de estos chipirones, justos lo que véis en la foto.
  • 1 sobre de tinta de calamar.
  • tres cucharadas de salsa de tomate o tomate frito.

Elaboración:

Abrimos el paquete y vemos que están bastante limpios, pero ya sabéis algunas somos pelín maniáticas. Yo les vuelvo del revés, procurando no romper las aletas y una vez bien repasados los pongo en papel absorbente.

Con el prensador de ajos, un artilugio casi indispensable en la cocina, prenso dos o tres ajos y se los echo a los calamares con un poco de sal, los revuelvo bien y los dejo esperando.

Calentamos una plancha, o una sartén antiadherente, bien pincelada con aceite de oliva, echamos los chipirones y dejamos que se hagan, en tres minutos, contados, están listos.

En un bol ponemos el tomate, la tinta de calamar y si nos resulta muy espeso una pizca de agua, o caldo de pescado, lo removemos todo bien y un minuto al microondas será suficiente para que nuestra salsa esté lista. La extendemos sobre la fuente de servir, clocamos encima los chipirones y a disfrutar, que la cosa lo merece.

Sugerencias útiles:

Como veis la salsa no tiene nada que ver con la tradicional de los calamares, pero está muy rica y sobre todo es rápida, que para un aperitivo nos viene que ni pintado.

¿Qué os gustan picantitos? unas gotas de tabasco, pero probad, no os vayáis a cargar el plato.

¿Qué no los queréis lavar? No pasa nada, como dice sabiamente mi hermanito, confiad en el fuego que todo lo purifica.