Champiñones rellenos de jamón
Nos puede servir como aperitivo o como un primero, sólo tendremos que variar las cantidades. Para un aperitivo, suelo poner uno grande por persona, pensando que algo más habrá en el picoteo; si va a ser un primer plato calculo cuatro champiñones hermosos por persona y aumento proporcionalmente la cantidad en los ingredientes.

Ingredientes para 8 personas
- 8 champiñones grandes
- 100 grs. da jamón en taquitos muy picado
- 2 cucharadas grandes de harina para hacer una bechamel muy clara
- Leche la que admita, teniendo en cuenta que la bechamel no será espesa
- Nuez moscada
- Queso para gratinar algusto
Elaboración
Quitamos el pie a los champiñones, los lavamos y secamos bien con un papel de cocina.
En una sartén amplia, ponemos los champiñones con un poco de aceite para que se doren primero boca arriba y luego les damos la vuelta del otro lado. Reservamos, procurando que no se pierda el jugo que hayan soltado.
En otra sartén ponemos un fondo de aceite, más o menos, dos cucharadas y una nuez de mantequilla. Antes de que empiece a humear, añadimos la cebolla y dejamos que se vaya pochando muy lentamente.
Cuando la cebolla esté transparente incorporamos el jamón y a continuación la harina que freiremos ligeramente. Después añadimos la leche y no dejamos de remover para que no se hagan grumos, añadimos leche hasta que el espesor sea de nuestro gusto, como referencia yo creo que deben quedar como natillas.
Para no desperdiciar nada añadimos el jugo que hayan soltado los champis
Colocamos los champiñones en una fuente para horno, los ponemos boca arriba, y con ayuda de una cuchara rellenamos con la farsa anterior.
Si nos gusta espolvoreamos con un poco de nuez moscada y también, si nos gusta, un poco de queso para gratinar, yo suelo hacer una tiritas con el queso y las pongo como si fuera una empanada, pero esto no es relevante, podemos poner el queso que nos guste, y finalmente metemos al horno 8/10 minutos a 200º calor arriba, controlando no sea que nos pasemos de morenez.
Sugerencias útiles:
Aunque aquí no lo ponga por ningún sitio, no debemos olvidar la sal, pero controlando que el jamón ya tiene sal.
En este caso los hemos rellenado de jamón, pero los podemos rellenar de lo que más nos guste.
Aquí se aprovecha todo:
Si se te pasan un poco de fecha los champis, y se ponen negros, no los tires, limitate a pelarlos, quitándoles la piel desde dentro hacia fuera del sombrero, sale sin dificultad y nos quedan como nuevos, pero intenta cocinarlos lo antes posible.
Champiñones rellenos de verduras
Os lo dije, mi compromiso con las verduras es real y siempre con recetas ricas, espero que disfrutéis de esta, que no es tan complicada como parece.

Ingredientes para un picoteo
- 8 champiñones grandes
- la parte blanca de 1 puerro
- 150 grs de espinacas
- 16 gambas
- 8 huevos de codorniz
- Ajo en polvo
- Perejil en polvo
- 1 tacita pequeña de caldo de ave o de verduras
- Aceite de oliva, sal y pimienta
Elaboración:
Limpiamos los champiñones, procurando mojarlos lo menos posible, separamos el pie del sombrero y reservamos ambos .
Con ayuda de una puntilla abrimos un poco el sombrero para que nos quepa bien el relleno, reservamos los trozos que quitemos.
Partimos el puerro y los trozos sobrantes de los champiñones, así como la parte aprovechable del pie, lo más menudos posible.
Ponemos una sartén al fuego con un fondo de aceite, y salteamos durante 2 o 3 minutos los champiñones enteros con un poco de sal, los reservamos en la misma sartén, boca abajo para que suelten todo el líquido que puedan tener.
En otra sartén con un fondo de aceite, rehogamos el puerro y los trozos de champiñón, partidos lo más menudos posible, cuando hayan bajado un poco añadimos las espinacas partidas y dejamos que se sigan rehogando, partimos las gambas en 2 o 3 trozos y las añadimos al sofrito con un poco de sal, ajo en polvo y perejil en polvo, una vez todo rehogado, no demasiado rellenamos con ello los champiñones que habremos escurrido en la misma sartén donde los hicimos, retiramos el caldo sobrante y lo mezclamos con el caldo de ave o de verduras.
Una vez rellenos los champis, hacemos un hueco en el centro del sombrero ya relleno, y cascamos un huevo de codorniz, ponemos la sartén al fuego y cuando haya cogido un poco de calor vertemos el caldo, tapamos la sartén y dejamos que cuajen los huevos, muy poquito tiempo para que las yemas queden blandas.
Sugerencias útiles:
Podemos, como en este caso, poner unas gambas a los champis, pero unos taquitos de jamón no les vienen mal, incluso podemos poner nada que también están muy buenos.
También los podéis hacer con los champiñones en crudo, sólo con el relleno y cocidos con el caldo 2 o 3 minutos. Yo los prefiero un poco salteados, el sabor a crudos, como que no me va.
Champiñones gratinados
Una cazuelita de estos champis ya es un primer plato, si no se comparte; en casa la comemos con cucharilla y con unas galletitas saladas, tostas pequeñitas, y alguno pan.

Ingredientes para 4 personas
400 gr de champiñones
2 ajos, 1 cebolla mediana, 50 grs. tacos jamón
4 sabanitas de queso de sándwich para fundir
2 cucharadas rasas de harina y leche entera, la que admita
sal a tu gusto
Tiempo de preparación: 20 minutos más el tiempo de gratinado
Elaboración
Es ésta una sencilla receta de champiñones al ajillo con salsa veluté, que es muy parecida a una bechamel, mucho más fluida y que yo la hago con caldo de los champiñones y leche.
Lavamos los champiñones de manera que no tengan ni una pizca de tierra, se ponen boca abajo para que escurran el agua sobrante y una vez secos se parten al gusto, yo los corto en láminas gruesas, 4 de cada champi, dependiendo del tamaño.
En una sartén amplia ponemos un fondo de aceite y mientras se calienta partimos los ajos a nuestro gusto, los incorporamos a la sartén y cuando estén dorados añadimos los champiñones, removemos en el aceite, echamos sal y dejamos que reduzcan. Escurrimos y reservamos el caldo que han soltado.
Picamos la cebolla lo más fina posible, la doramos en una sartén con 3 cucharadas de aceite y la misma cantidad de mantequilla, no margarina, a fuego medio bajo para que no se quemen las grasas. Cuando la cebolla esté transparente, echamos el jamón e inmediatamente freímos la harina, para que no sepa a cruda, a continuación icorporamos el caldo de los champiñones, y la leche que admita, removemos con unas varillas para que no se haga grumos, hasta conseguir la consistencia deseada, que debe de ser como natillas.
Incorporamos los champis a la sartén y dejamos que cueza todo 2 o 3 minutos. Apartamos del fuego y lo repartimos en 4 cazuelitas individuales, cortamos en tiras las lonchas de queso, cubrimos con ellas las cazuelitas y las ponemos a gratinar, 6 o 7 minutos con el horno a 200º sin dejar de vigilar para que no se moreneen en exceso.
Sugerencia útiles:
Es un plato que puede ser aperitivo o primero.
Es opcional un poco de picante, que si gusta lo echaremos en el momento de freír los ajos.
Yo nunca me resisto a la nuez moscada y la echo en el último hervor de la salsa.
Champiñones y langostinos al jerez
Este es uno de esos entrantes que podemos dejar preparados con antelación, sólo tiene un truco: dejarlos a medio hacer, y terminarlos un momento antes de llevarlos a la mesa.

Ingredientes para 4 personas
- 500 gramos de champiñones medianos
- 12 langostinos
- 50 gramos aprox. de jamón picado finamente
- 4 ajos picados tambien muy finamente
- 1 o 2 guindillas cayena, opcional, le da un toque
- 1 fondo generoso de aceite de oliva
- 1 copa de vino de jerez
- 1 cucharada de perejil recién picado
- Sal
Elaboración:
Lavamos, secamos y partimos en cuartos los champiñones. Lavamos y escurrimos los langostinos.
Ponemos una sartén al fuego con un fondo generoso de aceite, antes de que humee, echamos los ajos picaditos y los freímos sin que se quemen, echamos la mitad del jamón sofreímos ligeramente e incorporamos la cayena, o no.
Echamos los champis y rehogamos con el ajo y el jamón, durante un par de minutos, añadimos los langostinos, haciéndoles un hueco en el fondo de la sartén, y poniéndo por encima los champis, rociamos con el vaso de vino y dejemos que cuezan hasta que cambien de color.
Los ponemos en un plato de servir y llevamos a la mesa, rociándolos con una cucharada de perejil muy picado, el resto del jamón, y si vemos que se han quedado sin brillo un poco de aceite crudo, sin embadurnarlos.