Cocochas de bacalao a la gallega

No sé si en el recetario gallego habrá algún plato que  se corresponda con este título, pero hoy entré en la cocina con ganas de innovar para no aburrirme y esto es lo que ha salido. Creo que se pueden hacer igual con cocochas de merluza o con cachetes de rape, pero yo siempre que pretendo hacer algo nuevo elijo el producto más barato, por si no nos gusta que no sea mucha la pérdida.

Ingredientes para 2 personas

  • ½ kilo de cocochas de bacalao 
  • 12 almejas
  • 4 ajos
  • 1 guindilla de cayena
  • Pimentón de la Vera picante
  • Aceite de oliva

Elaboración:

Ponemos las almejas en agua con un poco de sal gorda para que escupan la tierrilla que puedan tener, previamente las habremos frotado debajo del grifo unas con otras para que no quede ni un grano de tierra entre sus estrías.

Cortamos los ajos en láminas, no demasiado finas, y los reservamos.

Limpiamos las cocochas: en la pescadería nos las dan casi limpias, pero siempre es necesario darles un repaso, las extendemos sobre la tabla de trabajo y quitamos los extremos que cuelgan y está claro que les sobra, si tienen más colgajos en los laterales se los quitamos igualmente, las lavamos y ponemos sobre un papel de cocina absorbente.

En una sartén pequeña echamos un chorro de aceite y la mitad de los ajos, una vez fritos, con la sartén fuera de fuego añadimos una cucharadita de pimentón dulce o picante, un poco de agua (como un chupito) lo trituramos con la minipimer y reservamos.

Ponemos al fuego una sartén donde nos quepan extendidas y echamos abundante aceite, no es necesario que las cubra, pero casi, una vez caliente el aceite, echamos los ajos restantes laminados y la guindilla de cayena, dejamos que se frían sin llegar a tostarse. Retiramos los ajos a un plato y esperamos a que el aceite se temple.

Una vez el aceite templado introducimos las cocochas y acercamos nuevamente al fuego, sin dejar de remover la sartén, según se vaya calentando lo retiramos y volvemos a esperar a que se enfríe y así tantas veces como sea necesario, hasta que se nos vaya haciendo una especie de salsa blanca, esto es el pil-pil. Una vez conseguida la salsa, retiramos a un plato las cocochas y echamos las almejas que están bien escurridas, calentamos la sartén y esperamos a que se abran, no sin antes haber echado por encima un chorrito de vino blanco (en mi caso eché un chorrito de cava que tenía en la nevera y no era cuestión de perderlo).

Ya tenemos guisadas las cocochas y abiertas las almejas, las juntamos nuevamente en la sartén y es el momento de echarle la salsa de ajos y pimentón, lo removemos pero ya sin dejar que cuezan, espolvoreamos un poco de pimentón por encima y toca disfrutar.

Sugerencias útiles:

No os asustéis mucha letra y poco trabajo y además fácil. Leedlo detenidamente que no tiene complicación alguna.

Y como esta receta creo que es mía, porque no he encontrado ninguna similar, ahora es vuestra y os la regalo, para que la hagáis vuestra con las variaciones que más os gusten.