Ensalada César
Cuando en Europa estábamos bailando el charlestón y disfrutando de los "felices años 20" o "los locos años 20", aún no se había descubierto que era un periodo entreguerras, la primera ya terminada y la segunda a punto de caramelo, en la ciudad mejicana de Tijuana estaban muy entretenidos creando esta ensalada que daría la vuelta al mundo, y que sí, su chef era italiano y de nombre Cesare, pero nada que ver con Italia ni con su famoso emperador Julio César, en el que todos pensamos cuando vemos la ensalada en la carta de un restaurante.
Cuentan los que han podido visitarlo, que el restaurante primitivo sigue existiendo en la Ciudad de Tijuana, y que la ensalada se sigue preparando a la antigua usanza: a la vista de los clientes, las hojas de lechuga enteras y bañadas con la salsa y el queso rallado sin pollo y, por supuesto, con los ricos picatostes que le aportan su gracia.
Ahh, y ya que estamos creo que es importante saber que la ensalada César ha cumplido 102 añitos el pasado mes de julio. El lugar de su creación va en el inicio de la página.
Vamos con la ensalada que se pone mustia la lechuga.

Ingredientes para 4 personas:
- 1 lechuga romana.
- Pan para picatostes.
- Opcional: 1/2 pechuga de pollo.
- 4 lonchas de beicon.
- AOVE y pimienta negra recién molida.
Para la salsa césar:
- 4 cucharadas de salsa mahonesa.
- 2 cucharadas de mostaza.
- 2 cucharadas de salsa inglesa.
- Queso parmesano.
- 2 anchoas.
- 1 ajo
- 1 cucharada de limón
Elaboración:
Primero vamos a preparar unos picatostes, me niego a llamarles crutons. Partimos una rebanadas de pan del día anterior en pequeños dados, los rociamos de aceite y los colocamos en una sartén en la que también habremos puesto un poco de oro líquido lo dejamos a fuego medio que se vayan dorando sin olvidar darles la vuelta de vez en cuando.
Salsa César: ponemos en el vaso de la minipimer todos los ingredientes de la misma, metemos el brazo ¡¡el de la minipimer!! hasta el fondo y cuando veamos que todo ha emulsionado vamos levantando para mezclar. La probamos y si está a nuestro gusto la reservamos en el frigo.
Partimos la media pechuga de pollo en daditos, lo salpimentamos y pasamos por una sartén con un poco de aceite a fuego medio alto. Los escurrimos y reservamos.
Churruscamos bien las lonchas de beicon, partimos en trocitos y las reservamos.
Lavamos la hojas de lechuga de una en una y, con ayuda de papel de cocina, las secamos por ambos lados sin dejar una gota de agua. Por aquello de seguir la tradición vamos a dejar 4 o 6 hojas de lechuga enteras y el resto, bien secas, las partimos a nuestro gusto. Dejamos la lechuga en la nevera mientras vamos preparando el resto.
Montamos la fuente de servir: extendemos en el fondo de la misma un poco de la salsa y manchamos, también con la salsa, las hojas grandes; las colocamos adornando un poco la fuente y en el centro de la misma ponemos la lechuga troceada, mezclada con los picatoste el pollo y el beicon, si nos apetece podemos poner un poco de la salsa con todo esto, de lo contrario la dejamos para ponerla en los platos.
Sugerencias útiles:
Esta es la ensalada césar que yo preparo, el pollo, el beicón, y quizás alguna cosilla mas se ha ido añadiendo con el paso del tiempo, no olvidemos que fue una ensalada para cubrir el expediente y poder dar de comer a los muchos aviadores americanos que iban a Tijuana para reconfortarse un poco de la Ley Seca, que imperaba en esos momentos en USA.
