Sardinas asadas a la sal 

La sardina común europea, precisamente ésta que nos ocupa, está emparentada con los boquerones y los arenques, aunque estos últimos son mucho más grandes que nuestra sardina.

Hay una gran variedad y tipos de sardinas, generalmente depende de dónde se pesquen. Las más conocidas en España son, la sardina común y las parrochas. La común puede tener unos 20 cm., de largo es gruesa y bastante carnosa, las parrochas o xoubas, no suelen pasar de 10/12 cm. su carne es más fina.

Me preguntaban que por qué debemos comer sardinas, pues la verdad es que científicamente, si es a eso a lo que se referían, no lo sé, pero en mi caso porque me gustan, son un pescado sabroso, barato, muy versátil en la cocina, y tienen vitaminas del grupo B, sobre todo B12, que a mí desde hace unos años me trae por la calle de la amargura.

Habrá más razones, pero yo las desconozco, aunque para conocer, lo que se dice conocer, a´hí tenemos a San Google que os sacará de cualquier duda.

Sardinas Asadas a la Sal
Sardinas Asadas a la Sal

Ingredientes para 4 personas:

  • 16 sardinas comunes.
  • 1/2 kilo de sal gorda para hornear.
  • 1 limón con una buena cáscara.
  • Ralladura de un limón, perejil muy picado, ajo en polvo un poco de agua (con las manos mojadas también vale, es para mezclar la sal con el perejil, ajo en polvo y la ralladura)

Elaboración:  

Precalentamos el horno a 180º durante 10 minutos, mientras preparamos las sardinas, ni las destripamos ni quitamos las escamas.

Con las manos ligeramente mojadas, mezclamos la sal, la ralladura del limón, el perejil y el ajo molido. En una placa de horno, extendemos como un dedo de sal y encima vamos colocando las sardinas. Una vez colocadas todas, las cubrimos con otro dedo de sal, ponemos por encima de las mismas rodajas del limón extendidas por toda la bandeja.

Introducimos la bandeja en el horno durante 12 o 15 minutos, dependiendo del tamaño del pescado. Como referencia, el pescado estará listo cuando tengan los ojos blancos.

Sugerencias útiles:

Como forma de presentación,  lo normal es colocar el pescado en una fuente, retirando un poco de la sal y comerlo a mano, pero siepre aparece algún tiquismiquis, entre los que me encuentro,  que prefiere utilizar cuchillo y tenedor para retirar las tripas, la sal y todo lo que le sobre, pues facilitarle la vida que no cuesta nada y no os manchará la servilleta.

El limón en la bandeja del horno, es para evitar ese olor tan desagradable que dejan las sardinas al cocinarse. Cocina y casa libre de olores ya lo veréis.